DESARROLLO PERSONAL

Cada vez que estas llenando tu mente de excusas, más distancia estas tomando de tus sueños y propósitos, de ahí, la necesidad de la liberación de las excusas.

Los porcentajes de personas que abandonan o no logran sus sueños y propósitos son mucho mayores que las personas que si logran u obtienen resultados extraordinarios.

La razón de esto son muchas, sin embargo, en este post, quiero hacer énfasis en una de ellas, las excusas.

¿Qué son las excusas?

Las excusas son todas aquellas barreras, explicaciones o argumentos que anclas en tu mente para explicar la falta de resultados.

Evidentemente alcanzar tus conquistas o propósitos, demanda una serie de acciones y aprendizajes, pero en especial, demanda liberación de las excusas.

¿Por qué nos llenamos de excusas?

En contextos donde la mayor proporción de personas renuncia a sus propósitos o prefiere diluir la responsabilidad de sus logros, es muy común acostumbrarse a las excusas y diariamente expresar muchas.

De otra parte, las excusas son cómodas, dado que permiten mantener la zona de confort, por ende, conducen a mantener el statuos quo o el estado actual.

Cada vez que estás llenando tu mente de excusas, más distancia estás tomando de tus sueños y propósitos, de ahí, la necesidad de la liberación de las excusas.

¿Cómo liberarte de las excusas?

Las excusas se manifiestan de muchas formas, pero existen entre estas dos formas muy particulares, poderosas y dañinas mediante la cual se manifiestan las excusas, estas son, la mentira y la procrastinación.

Mediante la mentira la mente crea una falsa realidad, en la cual muy probablemente seas la víctima y de esta forma, explicas o argumentas tu falta de acción o de resultados.

En la procrastinación, se construye y manifiesta un conjunto de pensamientos o lógicas a partir que postergar la acción. Por ende, para liberarte de las excusas, es importante abandonar las situaciones o rol de víctima y evitar los pensamiento o lógicas de postergación de la acción.

Hoy te invito a comprometerte con liberarte de las excusas y cambiar esta por la acción intensa.